Poster de Las horas del día

Críticas Las horas del día (2003)

Abel vive con su madre en un pequeño pueblo a las afueras de Barcelona. Su vida, monótona y gris, transcurre entre un modesto negocio familiar de ropa, sus encuentros con Tere, la casa de su madre, el quiosco de un amigo y los bares del barrio. Confronta siempre los mismos problemas, rostros y conversaciones. Sin embargo, tras su apariencia tranquila y amigable, Abel oculta una oscura y violenta personalidad.

Bárbara Escamilla Cinemanía

Un retrato tan anodino como exasperante. El mérito se sustenta entre el pulso firme y la osadía narrativa de Rosales, junto al talento y la intuición de Brendemühl.

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