Una obra coherente y encomiable, una película juvenil de aventuras que logra a las mil maravillas todo lo que se propone. Una inteligente adaptación del cómic de ND Stevenson.
Relato de supervivencia que fusiona la esencia de Ghibli con elementos de videojuegos, llevando al espectador a una experiencia llena de acción gracias a un guion flexible y un enfoque naturalista. Resulta cautivador y emotivo.
Es un triunfo imparable de diversión constante. Si se busca un equilibrio saludable en nuestra relación con la tecnología, pocas obras lo representan de manera tan cuidadosa como esta película.
La mejor propuesta del estudio en más de un lustro, a pesar de desarrollarse casi por completo en un espacio cerrado, se resiste a ser clasificada en la categoría que le corresponde.
Una película muy entretenida, elaborada con gran atención a los detalles, desde la acción hasta el timing cómico y la banda sonora. Cada broma se desarrolla de manera magistral, y todos los arcos narrativos se cierran con coherencia y afecto.