Amo 'El nombre de la rosa, la serie' porque respetó toda la parte adictiva, todo el tema de los misterios, y porque, al igual que la novela, se presta para que la gente participe, descubra y reflexione.
Este es un poema visual rodado en blanco y negro, exhibiendo una fotografía excepcional para este género. La edición es precisa y cuidada, y el diseño sonoro destaca de manera notable.
Ver esto se asemeja a experimentar un videojuego. Es difícil expresar la importancia de esta afirmación, pero se trata de elevar lo que solíamos considerar televisión a una nueva dimensión.
Es lo mejor que ha ocurrido en el entretenimiento desde el resurgimiento de los zombis, vampiros y hombres lobo. Sus escritores dieron un giro muy inteligente a estas temáticas, logrando hacerlas completamente creíbles.
Como serie, 'The Morning Show' destaca por su calidad. Ofrece escenas impactantes y actuaciones memorables. La trama es sorprendente y no cae en clichés.
Es un título que merece respeto. Está perfectamente bien escrita y resulta difícil decidir qué es lo que más me atrae, si las situaciones que presenta o la profundidad psicológica de sus personajes.
Es un deber para todos, es el acto de amor más impresionante que he presenciado en años. No hay palabras para describir lo grandioso que es este programa, y lo bien ejecutado que está.
'Bluey' es una obra maestra de la televisión infantil. Las historias son divertidas, emocionantes, cómicas y, lo más importante, transmiten un mensaje muy positivo.
Lo que más me gustó, cuando la vi, fue esta sensación de volver al Hollywood de la época de dorada sólo que con las posibilidades editoriales y los recursos técnicos de hoy.
Hay un misterio muy atractivo que explota desde la primera secuencia y que nos va envolviendo hasta llevarnos a lugares que jamás imaginamos combinando escándalo, crítica social, amor y adrenalina.