Se trata de un apasionante análisis a la política que se esconde tras los Juegos Olímpicos y a la lucha de un hombre por reincorporarse al mundo tras una mala decisión.
Este documental es increíblemente sincero y explora el estrellato a través de los ojos de una joven a la que le ha costado descubrir quién es realmente.
Georgina experimentó una profunda pérdida, sin embargo, la serie no ahonda en las repercusiones de este acontecimiento, lo que afecta negativamente el desarrollo de toda la temporada.
Visualmente, la película no es muy llamativa y los personajes carecen de profundidad. La iluminación y la paleta de colores hacen que la experiencia sea algo monótona, dificultando la conexión emocional con los protagonistas.
Una docuserie satírica que se queda corta, presentando información habitual sobre mafiosos a través de una propuesta en seis episodios con una estructura peculiar.