'Megalodón 2' resulta ser una experiencia cinematográfica devastadora, arruinando lo que antes se consideraba arte en la pantalla. Esta película se asemeja a un contaminante que deteriora la esencia del cine y ofrece un producto lamentable.
Lo que vemos son tres criaturas gigantes en combate, y esa es la esencia de las películas de King Kong y Godzilla. Sin embargo, es inevitable sentir nostalgia por los antiguos disfraces que solían usarse.
La trama sigue a una familia que debe vivir en silencio para poder sobrevivir, enfrentándose a amenazas renovadas en esta secuela breve pero impactante.
La desaparición del cine como lo conocíamos no significa simplemente que las salas cierren. Se trata de una producción en masa de contenidos homogéneos, carentes de auténtico sabor y profundidad.
Aquellos que apenas ingresamos a este poco original, pero atractivo meta universo, lo encontraremos fascinante y mucho más emocionante que esa desastrosa secuela de Matrix.
Los comentarios sobre temas como política, identidad, discriminación o religión se ven opacados por disputas superficiales, efectos especiales olvidables y un esfuerzo por despertar la nostalgia.
'Smile 2' logra entrelazar el horror con una aguda crítica social, elevando la franquicia al desmarcarse de su anterior superficialidad y originalidad cuestionable.
'TÁR' es una película destacada que renueva nuestra fe en el cine. Su narrativa y ejecución son ejemplares, ofreciendo una experiencia que resuena profundamente en el espectador.
El ritmo tranquilo invita a disfrutar de la impresionante belleza del paisaje chileno y resalta la ternura y delicadeza con las que se presenta la historia.
La falta de atrevimiento y un enfoque excesivamente amable y paternalista hacia el Festival de Eurovisión llevan a que la última comedia de Will Ferrell se desvíe de su camino.
Ninguna de las interesantes ideas se desarrolla adecuadamente, lo que resulta en una caótica mezcla psicodélica y psicosexual. Aunque cuenta con una hermosa banda sonora, esta no logra rescatar la historia de Asuka de su inminente caída.
Esta pesadilla de nerd cuenta con un director que conoce a la perfección la escena del rock, tres intérpretes que destacan en sus roles y una serie de situaciones verdaderamente divertidas y emotivas.