Exceso de gore, malas actuaciones, vacíos argumentales, una propuesta desactualizada y poco original, así como una puesta en escena amateur, atentan con la tradición española de ofrecer buenas cintas de terror.
Jeffrey Dean Morgan parece seguir cavando su propia tumba en el cine con un filme que, a pesar de sus promesas, nos lleva durante noventa minutos a una experiencia insoportable.
Estamos ante una obra maestra del cine clásico que se dedica a la belleza visual y la profundidad de los personajes. Su dirección de arte y fotografía son excepcionales, permitiendo a los actores explorar y desarrollar sus roles con gran maestría.
Cédric Kahn logra captar la esencia de Robert Bresson en esta obra, que retrata los hitos en la vida de un joven adicto a la heroína. Su viaje hacia la espiritualidad se desarrolla en un riguroso centro de rehabilitación católico.
Un remake que resulta efectivo para aquellos que no están familiarizados con la película danesa original, aunque se presenta de una manera más accesible para un público que busca más de lo habitual.
A pesar de que no se trata de una película excepcional ni cuenta con actuaciones memorables, este remake de una serie británica no resulta ser un completo fiasco.
La película presenta fallas y deja algunos misterios sin resolver, pero aún así logra mantenerse firme a pesar de las comparaciones con obras más antiguas.
Esta película de acción, aunque supera las expectativas habituales de Liam Neeson, no logra igualar la calidad de la obra original en la que se inspira, resultando en un producto que se siente inferior.
Por más que admiremos al actor irlandés, somos conscientes de que, aunque consiga rescatar a su familia, no podrá salvar su película de los muchos agujeros en el argumento.
Con diálogos ágiles y una dirección efectiva de Mauricio Cruz, 'Manes' moderniza el espíritu de 'Hombres' y lo lleva al siglo XXI. La serie se presenta como un entretenimiento dinámico, lleno de alma y corazón.
Hanks representa el alma de los verdaderos héroes del Oeste en una historia conmovedora. La música y la espléndida fotografía contribuyen a que la obra de Greengrass se asemeje a un Western clásico.
Gracias a la destreza de la directora para sostener una trama sencilla pero profundamente emocional, esta película consigue captar la atención del público desde su inicio hasta el final.
Lo que mantiene al espectador enganchado durante dos horas y media de muertos vivientes es la acción. Snyder inunda la pantalla con ultraviolencia, humor negro, efectos digitales llamativos y secuencias bien logradas de tiroteos, saltos y mordiscos.
Una película que parece estar al borde del colapso en cualquier instante. Es recomendable dejar de lado el análisis profundo y enfocarse en la acción, ya que ahí es donde Edwards realmente sobresale.
Lo que realmente rescata a 'Madre/Androide' son algunos momentos que logran poner los nervios de punta. Si la trama hubiera seguido una línea más visceral y cargada de adrenalina, el resultado final habría sido mucho más satisfactorio.
Puede que no sea el mejor largometraje de Jeunet, pero este es un intento de un verdadero autor que no se quiere ir, sin antes rebelarse contra el sistema.