Se trata de un thriller de ciencia-ficción canadiense que resulta ser un verdadero desastre. Es como una versión simplificada de 'Blade Runner' que no logra captar la esencia ni la complejidad de la obra original.
La secuela de Baruchel supera al film original de Dowse en varios aspectos. Presenta actuaciones sobresalientes y momentos de comedia que realmente brillan, aportando un entretenimiento contagioso.
'Cube' se combina con 'Snowpiercer' y 'Ravenous'. La película es sorprendentemente brutal, con un enfoque satírico, y a la vez perversa y extremadamente entretenida.
El director presenta formas innovadoras y despiadadas de eliminar a sus aliados, llevando su distintivo estilo de arte marcial silat a un nuevo nivel y trascendiendo la noción de venganza.
El trabajo de Hiraki destaca por su buena intención, pero hacia el final, la obra se vuelve confusa al añadir demasiados secretos familiares, lo que le quita claridad y coherencia.
Una vez que establece lo que está en juego, la película se instala con demasiada comodidad en el territorio de las máquinas de guerra, sin ninguna muerte especialmente inventiva ni sentido del estilo.
Alex Parkinson posee un control excepcional sobre los detalles logísticos de su arriesgada labor. Sin embargo, el director enfrenta desafíos al conectar los elementos técnicos con la dimensión emocional de la historia.
'Slash/Back' da la bienvenida a un nuevo y prometedor talento en Innuksuk. Esperamos que continúe sorprendiendo y superando a destacados actores canadienses en el futuro.
Un experimento devastador que otorga la misma importancia a la estética que a las emociones. No creo que veamos ninguna película más incómoda este año.