Chastain y Fiennes dan vida a un thriller que mezcla el humor oscuro con la intriga. La película es una combinación curiosa, en algunos momentos se siente vacilante, mientras que en otros muestra una gran confianza, logrando mantener un atractivo constante.
Famke Janssen encarna a una actriz retirada de Hollywood en este desapercibido misterio gótico que tenía el potencial de elevar su carácter excéntrico.
Una película que se desploma con un tercer acto desconcertante. Al final del desbarajuste del último acto, está claro que nadie podría haber salvado esto.
No es perfecta y en ocasiones resulta frustrante, pero busca ofrecer algo diferente. Considerando la calidad inferior de muchas otras películas de ciencia ficción, es complicado quejarse.
Annette Bening se encuentra en un drama de divorcios que carece de sustancia. Nicholson no consigue dotar a la historia de la especificidad y la profundidad emocional necesarias para que realmente resuene con el público.