Gráficamente inquietante, este intento de ofrecer una visión provocativa sobre la venganza se queda corto. La falta de profundidad en su narrativa la convierte en una experiencia decepcionante.
Las secuencias aéreas suelen ser emocionantes, pero el verdadero enfoque de esta entrega son las relaciones interpersonales, que se presentan con gran intensidad.
'Spidey 3' irradia entusiasmo. Es una película entretenida, repleta de efectos especiales impresionantes, aunque no logra alcanzar la perfección de la segunda entrega.
Se supone que debemos empatizar con el sufrimiento de Elektra, pero lo que realmente sentimos es nuestro propio malestar al tener que soportar esta película ridícula.
El público se enfrentará a una comedia romántica coral que carece de profundidad y atractivo, centrada en cinco parejas carismáticas pero poco interesantes.
No aporta grandes sorpresas y tiene un desarrollo bastante predecible. Sin embargo, se aleja del sentimentalismo excesivo típico del género. Tanto la película como las actuaciones de sus protagonistas nos capturan más de lo que suponíamos.
Los efectos son aterradores y emocionantes, mostrando una ejecución notable. Sin embargo, la trama que aborda a los personajes que enfrentan esas amenazas resulta ser mucho menos intrigante.
Nathan Fillion destaca en la película, ofreciendo un momento divertido al bromear sobre la cancelación de las mejores series, haciendo un guiño a 'Firefly', la icónica serie de ciencia ficción en la que participó.
Uno de los personajes menciona al explorar la cueva: 'Aquí hay algo que no está bien'. Esta afirmación resume a la perfección nuestro sentir. El guión es débil, los diálogos son planos y las actuaciones en ocasiones provocan risa.
Una comedia alocada con el estilo característico de Judd Apatow. Algunas escenas son escandalosamente atrevidas, pero la travesía de Snow refleja un poco a Aldous: caótica, ingeniosa en ocasiones, pero falta de un enfoque claro.
Esta cautivadora comedia romántica sigue la fórmula típica del género, pero evita caer en clichés excesivos. Las melodías pop y sus letras son sumamente atractivas.
'Corazones de acero' retrata con intensidad la ferocidad de la guerra y la angustia de la existencia dentro de un tanque durante las últimas semanas del conflicto en abril de 1945.
El caos caricaturesco de 'Sin City: Una dama por la que matar' intenta capturar la esencia del cine negro, pero en muchas ocasiones el guión se queda corto al depender de escenas anacrónicas de Jessica Alba bailando, lo que le resta profundidad a la película.