Dura 2 horas y media, presenta inconsistencias en su tono y ofrece secuencias de acción que parecen interminables y monótonas. Las escenas oscilan entre momentos frenéticos y otros que resultan tediosos.
Un niño de 4 años con una mirada inocente nos brinda su perspectiva sobre la vida después de la muerte en 'Heaven is for Real'. La calidez y simpatía de Greg Kinnear logran que aceptemos esta historia conmovedora.
Los Coen han logrado una proeza impresionante: reconvierten una película clásica con su idiosincrática mezcla de humor oscuro y sardónico y palpable suspense, mientras que son muy fieles a la novela.
Todos están bien es una obra que destaca por la cuidadosa actuación de Robert de Niro. Sin embargo, su tono azucarado y pesimista puede resultar pesado, lo que podría desanimar a algunos espectadores.
La trama es un tanto superficial y previsible, pero la interpretación delicada y matizada de Carlyle logra rescatar a la película de caer en un exceso de sentimentalismo.
Este ejercicio de memoria carece completamente de originalidad. Se siente como una repetición del filme de 2009, pero sin la chispa que lo hizo destacar.
La trama de 'Tammy' es deficiente, provocando una sensación de incomodidad y, lo más alarmante en una comedia, carece de humor. Los chistes no logran convencer y el desarrollo es lento.
Hubiera funcionado mejor si su tonta premisa hubiera sido tratada como una sátira absurda, en lugar de seguir las normas típicas de la comedia romántica.
Los diálogos resultan predecibles y cómicos. La película parece enfocarse más en la estética, especialmente en lo que respecta a los automóviles, la arquitectura y la moda, que en ofrecer un contenido sólido.
Hay poco que rescatar de este 'Terminator'. Las máquinas son más imponentes, brillantes y malévolas que en ocasiones anteriores, y el entorno que habitan resulta aún más sombrío y desolador. Sin embargo, los elementos dramáticos carecen de profundidad.
Retrata brillantemente la intensidad de una competición atlética poco conocida, ofreciendo más intimidad y drama que la mayoría de películas de Hollywood.
'Los juegos del hambre: En llamas' es una película que atrapa y convence al público, destacando principalmente por la intensa y carismática actuación de su protagonista.
Como adaptación del tercer libro de Suzanne Collins, esta entrega se destaca por su enfoque político. Es, sin duda, la más envolvente y la más destacada de la serie.
Aunque supera a 'Twilight', esta secuela se queda corta y solo brilla en momentos puntuales, incluso en las escenas diseñadas para despertar la pasión. Las interacciones entre Bella y Jacob son un respiro frente a la conexión sombría y el amor dolido que Bella siente por Edward.
Nuestro protagonista es un mercenario arrogantemente confiado: 'Deja de mirarme así. He atravesado esto antes y no me sorprende.' Esta frase encapsula perfectamente su carácter.