A pesar de contar con sangre y escenas explícitas, la película no alcanza su máximo potencial debido a una trama demasiado sencilla que falla en explorar el dilema moral adecuadamente.
Un deleite para la pupila. El guión logra un excelente equilibrio, combinando diálogos, trama y escenas de acción de manera efectiva, sin que ninguno de estos elementos sobresalga indebidamente sobre los demás.