Sus intentos de actualizar una historia que ya se actualizó son, en su mayor parte, huecos, y su conjunto de actores jóvenes y guapos son, en su mayor parte, olvidables.
El filme de Wong y Simmons muestra el coste real de la soledad e ilustra de forma persuasiva cómo, incluso en una situación con maleficios, hechizos y elixires, la compañía es la magia más verdadera de todas.
Alegre y honesta, pero carente de profundidad y contexto. Tal vez si tiene éxito, Osborn y Vasquez puedan retomarla como la serie que siempre debió ser.
Aunque podría ser una serie interesante y Stallone ofrece una actuación sólida, gran parte de su contenido recuerda a una serie promedio de TNT de 2010.
La saturación del género puede disminuir su originalidad, pero resulta divertida si dejas de lado su tono nihilista. Su elenco, la dirección competente y la fotografía que a veces deja huella, contribuyen a una experiencia entretenida.
Los casos policiales de los episodios que he visto son aceptables e incluso en ocasiones astutos, sin embargo, la fórmula se establece rápidamente, lo que provoca que gran parte de la tensión dramática se diluya.
Los episodios iniciales de 'The Muppets' ofrecen momentos divertidos y una buena dosis de ternura, aunque aún se aguarda el estreno de una serie realmente excepcional.
Un tremendo reparto mantiene las cosas en general entretenidas. Sin embargo, en gran medida, resulta más insípida e incluso tediosa de lo que podría esperarse.
Con 52 minutos de duración y una trama sencilla, esta obra se disfruta mucho. Las actuaciones destacadas de García Bernal y Donnelly elevan la calidad del proyecto.
Es relajada, hasta el punto de carecer casi de formato, desplegando un tema claro y una veta feminista potente, pero no parece aspirar a ser algo distintivo.
La trama se presenta como un laberinto, lo que dificulta que la diversión surja con frecuencia. Sin embargo, el talentoso elenco y los impresionantes diseños de producción logran captar la atención del espectador de manera constante.
Los primeros cinco episodios presentan una premisa poco interesante, y la representación de la cultura japonesa queda reducida a personajes planos y un entorno superficial. Sin embargo, los últimos cinco episodios logran mejorar considerablemente.
Los críticos afirmarán que el ritmo es lento, mientras que los seguidores valorarán el esfuerzo de Marvel por profundizar en sus personajes y su mundo, aunque eso implique sacrificar la trama.
La abundancia de temas interesantes contrasta con la falta de fluidez en la narración. Esta temporada presenta diversos momentos de gran intensidad, pero también de notable declive en su energía.
Las dos nuevas incorporaciones aportan tanto brillo que resulta un desafío mantener el interés en las tramas donde no participan. Aún conservando sus elementos melancólicos y contundentes, la serie sigue cautivando.