'Downward Dog' no logra ser tan divertida como insinúan los anuncios de la ABC. Sin embargo, cuando se centra en el triángulo amoroso entre Martin, Nan y Jason, es cuando más disfruto la serie.
A pesar de que los escenarios y la compleja trama son elementos clave de la serie, estos no logran igualar ni reemplazar la estética única de la película.
Su resolución es emotiva y aterradora, ejecutada a la perfección por ambas estrellas. La espera hasta el final de 'Happy Valley' ha sido larga, pero merece la pena.
En algún momento, la despiadada eficacia que asocio al 'Day of the Jackal' se pierde por completo, dejando a los espectadores atrapados en un mar de tramas terciarias, como tantos pumas artificiales en las colinas de Los Ángeles.
La serie busca ser un escaparate para Fillion, aunque lo logra solo de manera parcial, sin dejar de lado a los demás actores. Sin embargo, el episodio piloto no resulta gratificante.
Hubiera preferido cinco personajes realmente complejos que las dos docenas de piezas de ajedrez que hay aquí. Destaca por hacer lo máximo, pero rara vez lo hace de la mejor manera.
Los episodios tienen una duración de 20 minutos, y aunque podría parecer que no hay suficiente contenido para completar ese tiempo, ninguno de ellos resulta decepcionante.
Admiro que la serie se mantenga fiel a su esencia. Aunque reconozco que 'FBI' cumple con las expectativas de su público objetivo, no logra conectar conmigo personalmente.
Una serie que se destaca por su atractivo, en gran parte gracias a las actuaciones estelares y a unos diálogos que, aunque pueden ser un poco exagerados, resultan ágiles y entretenidos.