Su dimensión emocional resuena efectivamente; con un vestuario deslumbrante, dirección sobresaliente y efectos impresionantes, lo que atrapa a la audiencia es la habilidad de los personajes para expresar sus motivaciones más profundas.
Un especial audaz, íntimo y conmovedor. Tomlinson se muestra como una comediante genuinamente auténtica y poco valorada, merece más oportunidades en el escenario y recibir el reconocimiento que merece.
Sigue siendo igual de divertido que siempre. Hemos llegado a un punto en el que es difícil comprender cómo a alguien este señor no le puede parecer divertido.
La película peca de una escasa originalidad. Si bien no es esencial contar con un hilo argumental innovador, su historia no aporta nada que la haga resaltar entre otras producciones de superhéroes.
No es una película destacada ni será recordada en el futuro. Sin embargo, es una opción de entretenimiento familiar adecuada, perfecta para disfrutar en compañía cuando no hay nada más interesante en la televisión.