La película ofrece una representación impactante de los complejos temas sobre la ceguera de Hull, invitando a la reflexión y brindando claridad sobre estas ideas abstractas. Un verdadero homenaje a las profundidades del pensamiento de Hull.
Allen combina hábilmente su estilo de comedia autoconsciente con una reflexión profunda sobre el sufrimiento en las relaciones, complementado por la maravillosa música de Gershwin y las impresionantes imágenes urbanas capturadas por Gordon Willis.
Una combinación de comedia y acción que resulta aceptable. La película destaca cuando abraza su propia falta de madurez, lo que la hace más entretenida.
La lista de actores secundarios, que incluye a Jane Fonda, Octavia Spencer y Aaron Paul, es tan impresionante que resulta complicado entender lo que los llevó a participar en un guión tan melodramático y cargado de sentimentalismo.