La película logra salir airosa al destilar la vida de Jesús en una trama de intriga política y teológica que podría encajar perfectamente en una cadena de series procedimentales.
Con Minnie Driver y Morena Baccarin interpretando a las esposas de Jacob, y Debra Winger como la astuta abuela de Dina, la historia se presenta como una fábula bíblica cautivadora y como un producto televisivo contemporáneo.
'Whitney' es una mezcla peculiar. El amor se siente auténtico, y no hay envidia hacia los acontecimientos. Los problemas presentan una realidad tan cruda que es complicado imaginar cómo se podrían haber evitado.
No siempre es fácil ver 'Lights Out', ya que nos obliga a confrontar aspectos que preferiríamos evitar. Sin embargo, a pesar de ser un desafío en ocasiones, es aún más complicado no enfrentarlo.
El cambio a Colin Farrell y Vince Vaughn ha mantenido un elemento esencial. La serie continúa siendo esa que provoca en los espectadores comentarios sobre 'la edad de oro de la televisión'.
No hay duda alguna de las licencias dramáticas que se toma. No importa. Es una clásica historia de fogata, de una tierra que realmente era el Salvaje Oeste.
Al final de cada episodio, la curiosidad por conocer lo que ocurrirá a continuación es inevitable. En una serie de misterio, ese es sin duda un excelente punto de partida.
Las cuestiones que aborda son realmente intrigantes; sin embargo, las respuestas brinden una experiencia que, en ocasiones, se siente como una pérdida de tiempo.
Wright sigue siendo uno de los aspectos más destacados de la serie, mientras que el constante deseo de Underwood por el poder convierte a Spacey en un personaje tan increíblemente despreciable que resulta imposible no seguir apoyando al villano.