Este drama avanza con calma, y su ausencia de héroes o villanos claros lo convierte en una obra profundamente impactante. Se presenta no solo como un análisis de las clases sociales, sino también como una reflexión compleja sobre la culpa, la responsabilidad y la manipulación emocional.
La premisa es interesante, pero carece de la emoción que se esperaba. De alguna manera, refleja a sus personajes: sincera, intensa y en ocasiones, asfixiante.