Las buenas actuaciones y pulso narrativo ayudan a disfrutar de una historia inmoral y llena de imágenes sensuales, que trata de mantener la tesis de que todo Estados Unidos es un gran cabaret.
Las coloridas imágenes del carnaval litoraleño y la convincente actuación del protagonista, Walter Rodríguez, no alcanzan para que la película convenza del todo.
El tratamiento de este argumento es un poco elemental, pero no carente de situaciones dramáticas intensas, de buenas actuaciones y hermosos paisajes bien fotografiados.
El resultado es brillante, uno de esos escasos thrillers que logran generar tensión a pesar de que el espectador conozca la resolución de los acontecimientos.
Ellis se coloca al nivel de grandes maestros como Jean Pierre Melville o Andrzej Wajda, quienes han narrado historias de resistencia con un enfoque meticuloso en la historia, un tono oscuro adecuado y una representación de la violencia desprovista de épica.
Si bien lo que se narra tiene sus puntos atractivos, no siempre es así, y hay muchas situaciones que se repiten sin necesidad y que atentan contra el ritmo del conjunto.
Es una excelente comedia dramática con una historia original, muy buenas actuaciones y tal vez demasiados hilos argumentales que, de todos modos, logra unir razonablemente bien.
Está muy bien filmada y actuada, y aún cuando pueda parecer totalmente exótica, las canciones árabes son excelentes. Lo que hace que este fim sea altamente recomendable.
El apego a la corrección política y al melodrama del director impiden que el film levante más vuelo, aunque lo importante del tema y todas las actuaciones ayudan a recomendarlo.
El film está bien narrado y filmado con rigor, por lo que se ve con interés. Sin embargo la corrección política y el desenlace conciliador no ayudan a que el asunto tome demasiado vuelo.
Pese a cierto esnobismo en el cine de arte del director, la historia real en la que se funda y las actuaciones son los puntos fuertes de esta película, que, a pesar de ser terrible, realmente merece ser vista.
Las escenas de acción en esta película, que aborda de manera poco común la lucha contra el poder talibán, están excelentemente filmadas. Sin embargo, el constante patriotismo presente disminuye el atractivo de la narrativa.
Los espíritus de 'Extrañas apariciones' no asustan demasiado, pero la historia es realmente interesante, y al menos hasta avanzada la mitad del film está bien narrada.