La excesiva solemnidad y ciertas referencias evidentes a la época de Donald Trump en Estados Unidos Restan valor a lo que realmente tiene de bueno y a la espectacularidad que ofrece esta nueva secuela de la antigua serie.
Di Novi aborda su narrativa con un enfoque más cercano al de una telenovela que al de una película de terror, y en ese sentido, la película ofrece algunos momentos discretamente interesantes.
Más allá de algunos elementos desparejos, da la sensación de que cuando finalmente Villeneuve estrene la por ahora distante “Duna 2” ésta habrá sido la mejor adaptación de un libro difícil como pocos a la hora de llevar al cine.
Las brillantes actuaciones de los actores principales, junto con un elenco destacado que incluye a Juliette Lewis y Jeff Goldblum, contribuyen a que la película sea agradable de ver.
La película reúne clichés sobre las dificultades de la amistad entre hombres y mujeres, llevándonos a una historia de amor convencional con chistes predecibles.
En ciertos momentos, el guión parece perder el rumbo, pero en su mayoría, acierta. Los diálogos son precisos y los personajes están bien definidos, así como las quejas y reproches que surgen. Muchos matrimonios podrán verse reflejados en lo que se presenta en la pantalla.
Los elementos fantásticos de 'Lucy' son tan exagerados que rozan lo ridículo. Sin embargo, la película es original, está bien realizada y, a pesar de sus fallas, resulta entretenida.
Lo que queda son algunas buenas secuencias de superacción que pueden llegar a entusiasmar a los menos conocedores fans del género, que no hayan visto algunos de los verdaderos clásicos en la materia.
Las imágenes peculiares de los personajes surcando un mar en llamas poseen una inusual belleza visual que haría valer la pena ver esta extraordinaria película, la cual va más allá del género de cine de catástrofes.
Cohen logra una buena dirección y mantiene un ritmo constante. Cuando el espectador se sorprende por la simplicidad y previsibilidad de lo que se muestra, puede distraerse riéndose del humor involuntario que emerge del guión.
El filme presenta conceptos interesantes y un uso efectivo de los escenarios, sin embargo, se convierte en una confusión de narrativas que no logran conectar adecuadamente.
Viendo los excelentes resultados, y la notable dirección de actores que logra en esta muy disfrutable 'Larry Crowne', se podría afirmar que es hora de que Hanks se pase más tiempo sentado en su silla de director.
Lo cierto es que al espectador le costará mucho tomarse en serio el drama del "futbalcoholic" y así, sin creer una historia, es difícil que alguien pueda terminar riendo.
La esencia de la trama genera enredos amables, lo que, junto a la buena dirección de Lavaine, hace que la historia sea entretenida. Sin embargo, es evidente que su calidad no supera la de una serie de televisión.