La animación es espectacular, pero lo verdaderamente sorprendente es la forma en que se cuenta la historia. Tiene un enfoque moral y social, sin dejar de lado el elemento del entretenimiento.
Uno podría decir lo típico de 'es más fácil admirarla que amarla', pero la imponente actuación de Tom Vaughan-Lawlor la eleva por encima de la miseria.