Gracias al ambiente cálido que ofrece, esta historia melancólica logra mantener un equilibrio sin llegar a ser abrumadora. Es un drama que vale la pena disfrutar y que toca ligeramente el corazón.
Si tienes un buen conocimiento de la obra de Shakespeare, el enfoque de Michôd puede parecer limitado. Sin embargo, la película tiene su propio valor y, a pesar de todo, no está mal.
Es un filme que presenta diálogos reflexivos entre diversas figuras del cine, con una dirección serena a cargo de Adriana Chiesa, la viuda de Di Palma.