La trama, aunque inicialmente parece sólida, pierde su rumbo después de un inicio prometedor, y se convierte en un flashback que se extiende más de lo necesario.
La trama predecible podría ser disculpable si la película tuviera algún impacto, pero no es el caso. Las actuaciones de Cho y Waterston son deficientes, y los momentos de miedo son tan poco efectivos que ni siquiera asustarían a Scooby-Doo.
Esta película se destaca por su capacidad de desviar la trama de una manera sumamente entretenida. A lo largo de la cinta, Choi ofrece regularmente información que ayuda a aclarar la historia.
Una comedia romántica que sigue al pie de la letra todos los clichés del género, al punto de parecer como si hubiera sido creada por un programa de inteligencia artificial.