A pesar de contar con un elenco impresionante, la adaptación de la novela de Twain resulta insatisfactoria y no logró dejar una impresión duradera en las salas de cine.
Aunque no es de las más reconocidas de Cecil B. De Mille, es una película narrada con maestría. El elenco está bien elegido y los resultados son visualmente atractivos.
Filme desconocido para el gran público pero que atesora muchísima calidad gracias a la dirección, las magníficas interpretaciones y la música de Morricone.
El resultado es ambicioso, pero carece de cohesión. La actuación de Al Pacino, algo exagerada, logra mantener a flote esta intriga legal, que se enfoca más en los efectos especiales y en un desfile de referencias genéricas que en desarrollar una narrativa sólida.
Filme imperfecto como es norma en Albert Brooks pero lleno de brillantes ideas. Un guión sumamente original, una puesta en escena realmente atractiva y unas interpretaciones de altura para este divertido filme con el que seguro pasarán una entretenida velada.