Una película profundamente conservadora. Puede provocarte alguna risa de vez en cuando, pero entre esos momentos, tu expresión se tornará un rictus de horror.
Una historia aún más delicada y conmovedora que el último esfuerzo de Sciamma, que ofrece una mirada inusual y reflexiva sobre la infancia, la maternidad y la amistad. Es encantadora.