La química entre Convery y Anozie impulsa el desarrollo de la historia, evitando que se transforme en un simple drama apocalíptico y elevándola a algo más atractivo.
Desde el principio, es una película que destaca por su atractivo visual y momentos memorables, además de un estilo impresionante. Sin embargo, no logra presentar suficientes elementos que justifiquen su propia existencia.
Las actuaciones parecen poco naturales, la trama avanza a un ritmo apresurado y hay alteraciones inexplicables en la historia original, lo que la aleja de ser la aventura mágica que muchos esperaban.
El multiverso de Marvel se expande, brindando sorpresas disfrutables. Es una experiencia entretenida y a veces intrigante, aunque su estructura puede resultar algo desorganizada.
A pesar de tener algunos momentos cómicos y ciertas escenas de acción aceptables, el diálogo en su mayoría se siente como si hubiera sido extraído de una película policial típica de los años 90.
Los espacios vacíos en las esquinas de una habitación nunca han parecido tan aterradores como en esta oportuna e impresionante puesta al día de 'The Invisible Man'.