Una película de tipo 'rápido y fácil': tiene buena apariencia en los comerciales y se deja ver sin complicaciones, pero no brinda una experiencia realmente gratificante.
Quizás estamos presenciando la confirmación de lo que muchos han tenido en mente desde hace años: la mejor época de Woody Allen como director parece haber llegado a su fin.
A pesar de que varias subtramas podrían beneficiarse de un tratamiento más extenso, la evolución del personaje principal se presenta de manera intensa y convincente.
Es lo suficientemente tonta como para tener su propio encanto, y quienes la vean seguramente encontrarán algunas situaciones que les arrancarán una sonrisa.
Contiene algunas de las escenas de acción más estimulantes que jamás hayan llegado a la pantalla, una emotiva historia de amor y una subtrama agradable.
El resultado final parece estar unido con parches y elementos improvisados. Comprender esta película demanda una mente activa y una rica capacidad imaginativa.
Chase, al igual que sus filmes de Vacaciones, pertenece al pasado. Esta serie debería haber quedado en los años ochenta, pero curiosamente ha llegado hasta los noventa de forma tambaleante.