Una adaptación sencilla y directa del 'Decameron' de Boccaccio, que carece de la descarada subversión del libro o de las anteriores versiones cinematográficas.
El resultado es predecible, limitado por diálogos poco elaborados y carentes de profundidad. Los directores, a pesar de su talento, parecen estar desmotivados o indiferentes.
Lojkine presenta un biopic que, a pesar de algunos tropiezos en la fórmula, resalta sus características más potentes, ofreciendo una obra rica en matices sobre el típico benefactor europeo blanco en África.
Suntuosa, intenta evocar el estilo de Hitchcock, sin embargo, termina más cerca del enfoque de Dan Brown. La película destaca lo evidente y ofrece una perspectiva superficial sobre el mundo del arte.
Se acerca a su tema con inteligencia y sensibilidad. Labaki logra una excelente representación de la cacofonía de las calles. 'Capernaum' muestra una sofisticación superior en comparación con sus obras anteriores.
La película brasileña dirigida por Stephen Daldry, 'Trash', logra cautivar gracias a la vibrante energía y la genuina camaradería que transmiten sus tres protagonistas adolescentes.
La premisa de explorar las características de quienes residen cerca de una vía principal es intrigante, pero 'Sacro GRA' no logra capturar la verdadera esencia de la carretera.
Una celebración monótona de la violencia justificada que parece una película para reclutar a matones fascistas. La omnipresente narración alienará a los espectadores inteligentes.
Da la extraña impresión de ser el piloto de una serie de televisión: se centra más en la ambientación y en un posible desarrollo de personajes que en profundizar en el crimen que debería ser el foco de atención de la obra.
Esta crítica de la política italiana, repleta de referencias sutiles, presenta múltiples exploraciones interesantes del tema. Sin embargo, su cuidadosa presentación y la falta de un enfoque crítico más robusto no logran satisfacer las expectativas de aquellos que buscan un análisis más incisivo.
Belvaux y su equipo han logrado un notable trabajo al retratar el Frente Nacional de Le Pen. Sin embargo, la trama está tan bien estructurada que, en cierto modo, le resta frescura a la historia.
Mahamat-Saleh Haroun aporta una dignidad notable a las víctimas en este documental. Su narrativa es clara y precisa, logrando una profunda efectividad que engancha al espectador.
Una perspectiva inquietante sobre el monje budista birmano Ashin Wirathu, donde [Schroeder] no solo utiliza entrevistas tradicionales, sino que también incorpora impactantes grabaciones caseras.
Este remake, aunque carece del mismo impacto emocional que la versión original de Clint Eastwood, se luca con una buena realización y resulta bastante entretenido.
Ni siquiera la actuación de grandes como Helen Mirren y Donald Sutherland logra rescatar esta predecible road movie que aborda el Alzheimer. Se siente la falta de la potencia y profundidad que suelen caracterizar las mejores obras del director italiano Paolo Virzì.