Lo que la hace especial es la testarudez con la que su protagonista de 13 años persigue su pasión, junto con la inocencia y ternura de la historia, que se mantienen a pesar de abordar desafíos de la vida real.
Los padres también disfrutarán de una película que sin duda entretendrá a los espectadores más jóvenes, además de ofrecer lecciones de positivismo tanto para adolescentes como pre-adolescentes.
No hay mucho en lo que respecta a un desarrollo más profundo de los personajes y el conflicto central no ofrece ningún conflicto. Molly Ringwald está tristemente infrautilizada.
Es una película que probablemente sea mejor sobre el papel que una vez trasladada a la pantalla debido a un ritmo y un montaje torpes, pero una segunda mitad más seria permite un final conmovedor.
Gracias a un guión bien estructurado, así como a una dirección e interpretación sobrias, se presenta una historia estimulante que evita el romanticismo excesivo de ciertos biopics.
Se plantea un reto difícil, pero consigue mantener el impulso y evitar muchos momentos de aburrimiento gracias a una actuación sólida y a bastantes sorpresas.
Este drama logra captar la atención del espectador. La combinación de acentos e idiomas en este thriller transatlántico aporta un elemento fresco al género.
El legendario jugador ha sido considerado durante mucho tiempo no sólo uno de los mejores, sino también uno de los jugadores profesionales más elegantes. Esta película refuerza esa imagen.