'Consecration' es un homenaje a cierto tipo de sensibilidad de terror de la vieja escuela. Sin embargo, con tanto género que se sale de lo común, incluso como buen recuerdo necesita una nueva aportación.
La película da la impresión de estar atrapada en el pasado, reflejando un período histórico donde el deseo por los viejos tiempos se convierte en una afirmación política.
Gran parte del encanto del original se pierde a la hora de adaptarlo a 'A Man Called Otto', dejando en su lugar un sobrecargado vehículo para que Hanks interprete a su alter ego gruñón.
Ofrece muchas salpicaduras de sangre y gore para satisfacer a los amantes del género, aunque a estas alturas ya hemos visto todo lo que se puede hacer con una motosierra.
La capacidad de Reeder para crear mundos asombrosos que reflejan los miedos contemporáneos y se burlan de ellos es igual de atrevida, pero necesitaba un enfoque más afilado.
Escrita y dirigida por John Logan, el guión resulta insuficiente, evidenciando una disonancia entre el talento presente y el material que se ha desarrollado.
Winocour ha creado una película que ofrece un retrato profundo de un miedo inimaginable, brindando una manera significativa de comprender un acto absurdo.
Una representación de lo trans en los medios que resulta accesible, emotiva y detallada. Al realizar la película, Feder y Fox están reescribiendo su propia historia.
El guion de Kerrigan se centra en los cuatro personajes principales, desarrollando de manera eficaz una interesante aventura que explora las distintas facetas de la masculinidad: la positiva, la negativa y la complicada.
Logra un delicado equilibrio no visto en otras películas sobre transexuales, ofreciendo una historia humana y universal que no ignora ni se obsesiona con la condición de transexualidad del personaje.