Se trata de una serie de asesinatos poco sustanciosa, pero cuenta con suficiente intensidad y giros, por muy artificiales que sean, para mantenerte interesado en sus seis episodios.
Al igual que 'Stay Close' y 'Fool Me Once', la última adaptación de Netflix presenta una complejidad intrigante. Sin embargo, falla en generar una conexión emocional que permita al espectador involucrarse verdaderamente en la historia.
Conducida por interpretaciones de primera categoría, este es un thriller tipo rompecabezas que tendrá a tus células grises trabajando para encajar las piezas.
Morven Christie encarna de manera excepcional a Ellen y Vicky McClure brilla en su papel de Paula, ofreciendo actuaciones que destacan en esta obra dirigida por Joe Ahearne.
El guion de Flora Greeson aporta algunas reflexiones interesantes sobre la industria del entretenimiento, pero esos momentos de lucidez son superados por una trama débil.
Puede que esté inteligentemente construida, pero para ser una película sobre la interacción de la memoria, la identidad y el dolor, su interpretación de las tres cosas es decepcionantemente vaga.
Lo que la mantiene disfrutable es Lyle, un giro fresco y discretamente cómico de la fórmula de detectives televisivos. Ojalá tuviera un caso más fascinante en el que hincar el diente.
Este thriller policíaco no se destacará por su originalidad, sin embargo, su cautivadora trama llena de engaños, asesinatos y elementos de realismo mágico logra mantener al espectador muy interesado.
Una adaptación fascinante de una novela considerada 'imposible de filmar'. Requiere un alto nivel de compromiso del espectador, pero el esfuerzo vale la pena.
El título 'A Man Called Otto' sugiere una narrativa centrada en lo gruñón. Sin embargo, la película resulta ser tan insípida que su personaje principal se convierte en alguien tan poco atractivo como un abrazo forzado.
Si bien se puede tolerar cierta hipocresía en favor de un emocionante espectáculo de acción, el tono serio de la película choca con la naturaleza gratuita de su violencia.
Mantiene un ritmo sostenido y logra un delicado balance entre el thriller intenso y la comedia desenfadada. Sin embargo, carece de un suspense contundente y no resulta particularmente divertida.
Las palabras de Henry James jamás habían tenido un impacto tan exagerado y absurdo como en la película de Julien Landais, que resulta ser una adaptación completamente fallida.