Genial para fans de Jean-Claude Van Damme, un thriller de acción superior lleno de escenas arriesgadas y efectos especiales sorprendentes y con buenos valores de producción.
Kurosawa es un director tan potente que no sólo puede salirse con la suya amontonando desastres, sino que, como resultado, hace que su película sea aún más poderosa.
No hay apenas un aire de originalidad en ella, pero Uwe Boll la dirige con suficiente energía e ingenio para lograr un entretenimiento pasablemente descerebrado y espeluznante.
Una experiencia creativa y atractiva que combina de manera impresionante lo sobrenatural con el terror político, ofreciendo una aventura emocionante y un profundo análisis antropológico.
Una película que cuenta con momentos encantadores y algunos momentos divertidos, además de personajes atractivos, pero que al final resulta ser decepcionante.
El enfoque realista y de bajo presupuesto del manifiesto Dogma otorga una sensación de inmediatez y un efecto impactante a las intensas emociones que Bier y su elenco revelan.
Una desvergonzada y atractiva película que, como muchas otras que empiezan con mucho a su favor, podría haber sido mucho mejor si sus creadores hubieran apuntado más alto.
Una conmovedora historia de amor entre dos jóvenes que enfrentan el rechazo de su familia y la sociedad, transformándose en una poderosa crítica a la indiferencia, la crueldad y la hipocresía de estas instituciones.
Es una clara muestra del notable talento de Streisand, aunque también deja entrever su inmenso ego. A menudo, se perciben ambas características en su actuación.
Más sensacionalista que seria, es una película explotadora pero elegante: tiene estilo, es oportuna y por suerte tiene un sentido del humor seco y agradable.