El Señor actúa de formas inusuales, pero 'Persecuted' lo logra de manera torpe y predecible, forzando su historia de 'cristianos en peligro' en un thriller poco convincente.
Por una vez me gustaría que Hollywood nos ofreciera una representación inesperada, que no sea empalagosa ni sensiblera, de un personaje grumpy irremediable.
Justo cuando se esperaría que la trama se tornara emocionante y llena de matices, empieza a resultar monótona y predecible. El subtexto se transforma en mera insinuación y las afirmaciones se presentan como declaraciones. Por primera vez, Pinter pierde su habitual complejidad.
Cage y el director Joel Schumacher, que han descendido tanto en la industria que necesitarían un nuevo alfabeto para su clasificación, han descubierto en el otro la perfecta conexión cinematográfica.
Intrigante, pero rutinaria. Combinando elementos de 'Blade Runner', 'Strange Days' y 'A.I', 'Vice' con Bruce Willis ofrece un thriller sci-fi que capta la atención, aunque no aprovecha al máximo su interesante premisa.
He leído listas de ingredientes más aterradoras que 'The Purge: Anarchy', una plomiza película de horror que cree, erróneamente, que tiene grandes ideas.
La estrategia principal de James DeMonaco como guionista y director consiste en mostrar a villanos siendo derrotados por héroes que constantemente buscan refugio. Su enfoque resalta la dinámica del bien contra el mal en un entorno tenso.
En 'Maze Runner: The Scorch Trials', ancianos egoístas conspiran para despojar a los jóvenes de su esencia vital, sacrificándolos sin compasión. Una trama que puede recordarnos a una crítica social profunda.
Nada es lo que parece, excepto si parece ridículo; en cuyo caso, es exactamente lo que parece. Ron Howard hace lo mejor que sabe para provocar emoción con un montaje kitsch de película de terror.
El thriller de terrorismo 'Java Heat' es realmente intenso. La forma en que Mickey Rourke intenta manejar el acento francés es sorprendentemente mala y deja una fuerte impresión.
Casi todos los elementos de la película carecen de sentido, y su lógica es la siguiente: ese diálogo aburrido está destinado a sonar ingenioso si se pronuncia con acento inglés. Y no es así.
Los giros de la trama están perfectamente orquestados, llevando a un clímax que encarna la definición de un final ideal según David Mamet: sorprendente y, a la vez, inevitable.