Es probable que en el futuro veamos 'The Bounty Hunter' junto a 'Cop Out' en la televisión por cable, como parte de una maratón de las peores películas ochenteras del 2010.
El Sr. De Niro parece haberse quedado en gran medida sin ideas como actor, y se abre paso a trompicones por cada escena empleando una gama de expresiones que van desde el ceño fruncido al ceño fruncido.
La película 'Starter for 10' logra trasladar la divertida autocrítica de 'High Fidelity' desde una tienda de discos a un concurso de preguntas y respuestas, convirtiéndose en una entrañable historia de citas.
La racha de 20 años de películas malas de Terry Gilliam continúa con 'The Zero Theorem', una producción cuya historia se ve opacada por su diseño visual.
Un relato melancólico y emotivo que, sin un hilo argumental, profundiza en temas como la pérdida, la desconfianza y la incomprensión dentro de una familia desorganizada.
El filme subierte un cliché político, sorprendiendo al público al mostrar a los personajes como individuos complejos en lugar de simples arquetipos. Es una narrativa que logra emocionar.