Un relato melancólico y emotivo que, sin un hilo argumental, profundiza en temas como la pérdida, la desconfianza y la incomprensión dentro de una familia desorganizada.
El filme subierte un cliché político, sorprendiendo al público al mostrar a los personajes como individuos complejos en lugar de simples arquetipos. Es una narrativa que logra emocionar.
Los personajes de Chism son peculiarmente interesantes, aunque la narrativa no se sostiene del todo. Sin embargo, hay momentos divertidos que logran captar la atención.