Se prodiga en oportunidades para despojar al emperador de su ropa, y aunque eso no necesariamente se traduce en la más reveladora de las reflexiones sociales, es una experiencia entretenida.
La película destaca cuando se enfoca en la relación de Elijah con su familia. Sin embargo, cuando se aparta de este núcleo, pierde fuerza. Aun así, en términos generales, la obra consigue desafiar los estereotipos mundiales que rodean a la comunidad negra.
Adoptando la técnica de recientes películas de terror social - como 'Get Out' o 'Promising Young Woman' - traslada el terror de los temas de la sociedad en pavor atmosférico
Con sus 93 minutos, parece más larga de lo que realmente es. Parte del problema es que, a pesar de un guion relativamente bien construido, en sí misma es bastante aburrida.
Un trabajo inteligente y encantador para la próxima generación de escritores que se enfrenten a las mismas preguntas existenciales. Confronta y se burla de la miopía del mercado cultural.
El guion, inteligente pero sin ostentación, evoca los ecos de 'When Harry Met Sally' de Nora Ephron. Es una película sencilla que transmite una gran calidez.
Una película apocalíptica irregular que no siempre funciona, pero su apasionante tramo final, sus excelentes actuaciones y su crítica a las clases y al cambio climático engancharán a la audiencia.
Es el tipo de comedia romántica que lleva con orgullo las convenciones de su género. No busca giros únicos ni golpes de efecto espectaculares. Intenta ganarte con lo básico: protagonistas atractivos con química, un poco de tensión triangular y una lección metida en una historia conmovedora.
Es una maraña de tonos extraños, dirección errante e interpretaciones excéntricas, un combo frenético que hace difícil creerse el drama de esta fantasía.
Sin comprender mejor la comunidad en la que vive Lily ni cómo se desenvuelve en su relación con Ryle, la película resulta demasiado floja e insustancial para soportar el peso de los temas que aborda.
En última instancia, 'Blink Twice' es demasiado dispersa, estirada por las exigencias de sus densos temas, imágenes llamativas, puntos de trama a medio cocinar y personajes parcialmente realizados.
Imperfecta pero impresionante. La torpeza intencionada del principio, que señala el enfoque monótono de la venganza por parte de Kid, cede el paso más tarde a una precisión y agilidad sorprendentes.
Quizá lo más impresionante sea el respeto de Nyoni por el transfondo. Su película no pretende ser una guía, un bálsamo o una oda al perdón (...) Busca la honestidad, y lo que descubre es a la vez inquietante y profundamente absorbente.