Bissell desarrolla una original comedia de terror que va más allá de simples risas y sustos, al enfocarse también en la profundidad y humanidad de sus personajes.
A pesar de que 'Don't Breathe 2' reproduce un estilo parecido al de la primera entrega y logra crear momentos de tensión efectiva, al final resulta ser una película muy insatisfactoria.
Reivindica la aterradora realidad de ser mujer. Sin embargo, las dificultades tonales y la aparente concentración en la feminidad biológica impiden que alcance todo su potencial.
Es una obra cinematográfica valiente que abraza la revolución y no teme desafiar al público sobre lo que se necesita para llevar a cabo un cambio radical.