Una película sobre suburbiales atrapados que se lanzan a mares románticos, pero que en realidad nunca sale de los suburbios. Su hogar espiritual está en el centro comercial.
Si has visto sus repetidos carteles, con Schwarzenegger y DeVito en un fondo azul, ambos con trajes beige idénticos, ya has presenciado lo mejor de la película.
Una mezcla incomprable de sátira ingeniosa y tonterías bobas, realizada con un detalle histórico sorprendentemente rico y representada por impagables actores en papeles múltiples.