Es complicado entender la lógica de los guionistas al pensar que solo con mostrar a dos hombres en un sofá llamándose 'tío' lograrían captar el interés del público.
La serie documental destaca por su intensidad y profundidad. El sufrimiento se presenta de manera sincera y los recuerdos tienen un gran significado. Se trata de un trabajo meticuloso, lleno de compromiso y pasión.
Pop es un espectáculo ameno que se disfruta sin complicaciones durante casi dos horas, con un toque divertido y una actitud autocrítica que lo hace encantador.
Es una película curiosa y poética que, en el desamparo del protagonista con respecto a sus padres, hace aflorar algunas de las mismas emociones que en 'Hamlet'.
Imagina presenciar 'Escenas de un matrimonio' de Bergman, pero sin las escenas destacadas, sin un verdadero matrimonio y sin personajes que realmente capten nuestro interés. ¿Puedes imaginar algo más desalentador?
No es un logro menor para Andy Tennant generar tensión en el público con una narrativa que comienza con un 'Había una vez' y culmina en un 'Y vivieron felices para siempre'.
Historia sombría sobre una pareja de solitarios que se enamoran, tiene tanto las ventajas como los inconvenientes de una película dirigida por su guionista. Es sentida y sincera, pero ligeramente ingenua y despistada.
Iñárritu no nos ofrece un universo deslumbrante, sino la realidad tal cual es. Esta autenticidad, en sí misma, es hermosa e impactante, además de estar llena de dolor, terror y misterio.
La película sufre de una notable carencia de impulso narrativo, lo que hace que el suspense y el drama se desvanezcan. Las actuaciones de Kidman y Hopkins no logran conectar con sus personajes y, junto con una sensación de inevitabilidad, restan toda energía a la historia.
La comedia de intercambio de cónyuges de Stanley Donen revela su lado menos atrevido, aunque permite ver a Mitchum desempeñando con eficacia un papel cómico.