La serie a veces cae en los clichés propios de los dramas juveniles, lo cual se nota en sus personajes de apoyo. Sin embargo, lo destacable es que, a pesar de esos tropiezos, 'Dash & Lily' logra conservar su atractivo hasta el final.
La actuación principal de la dos veces ganadora del Oscar, Hilary Swank, es excepcional, aunque el filme tiene ciertos inconvenientes en su ritmo y tono.
Gyllenhaal vuelve a demostrar que no hay rol que le quede grande. Su interpretación es lo que realza este thriller, el cual no logra desprenderse de la película original que lo supera en todos los aspectos.
Una posesión infernal que cuenta con más momentos impactantes que propuestas originales. Hildago opta por el enfoque de "más es más" y finalmente no logra evadir un giro final que ya se anticipa.
'Pray Away' revela la esencia de su mensaje al dar voz a las vivencias de quienes sobrevivieron a esas terapias. Se centra en las historias de aquellos que pudieron escapar de ese entorno, contrastándolas con las de quienes no tienen la oportunidad de narrar su experiencia.
Paula Hernández captura poética y cinematográficamente el ambiente denso y la transformación de los personajes en un road trip que revela sus deseos y conflictos, sin necesidad de explicaciones directas.
Randall construye el suspenso de manera excepcional, entrelazando elementos que culminan en un impactante desenlace. Su enfoque original presenta una narrativa que se despliega en múltiples capas, llevando al espectador a reflexionar sobre la historia que se cuenta y sus implicancias.
Una comedia brillante. 'Generación ‘07' mantiene el humor y se vuelve aún más interesante al explorar por qué a algunos personajes les aterra más quedarse atrapados en el colegio que cualquier desastre global.
Bergholm demuestra su talento al crear viñetas escalofriantes, evidenciando un gran criterio en la composición de imágenes que son a la vez austeras y perturbadoras, impregnadas de una desconcertante frialdad.
La tercera temporada de la serie muestra un avance en la construcción de la narrativa. Aunque aún mantiene un tono ligero, se percibe el crecimiento de Emily, lo que se refleja en la historia que se desarrolla a su alrededor.
Es una producción reveladora acerca de cómo los actores y actrices trans tuvieron que pelear por décadas por encontrar roles en la industria que se corrieran de los estereotipos.
Los momentos más interesantes del documental llegan cuando sus protagonistas verbalizan sus miedos y se muestran vulnerables pero a la vez decididos a ser fieles a cómo se autoperciben, con una valentía inspiradora, retrato fiel de las nuevas generaciones.
Gracey resalta los momentos de cercanía familiar y cómo Moore se enriqueció con las vivencias junto a su madre. 'All I Know So Far' revela la fortaleza innata de la cantante.