Un divertimento muy entretenido, si bien ligeramente extenso, que toma prestado liberalmente de fuentes conocidas pero tiene más que suficiente carácter y brío para permanecer bien firme sobre sus dos peludas patas.
Aunque sobre el papel podría considerarse una variación mumblecore de "Persona", de Bergman, "Queen of Earth" está más cerca de los thrillers de los años 60 y 70 en los que sus protagonistas se cuestionan su propia salud mental.
El discurso del rey' encuentra a 'Paseando a Miss Daisy' Esta cuarta película de los guionistas y directores Olivier Nakache y Eric Toledano les granjeará muy probablemente su primera posibilidad de reconocimiento internacional
Al observar cómo seis perros de servicio brindan asistencia y compañía fundamentales a sus dueños, el tema sencillo y accesible se torna tan relajante para el espectador como lo son las fieles mascotas para sus humanos.
La estructura narrativa elegida por Finkiel se siente descompensada. Sin embargo, la actuación de Thierry resulta totalmente convincente y cautivadora de principio a fin.
La brillante actuación de Elena An junto con la poética cinematografía de Levan Kapanadze elevan esta obra. Sus imágenes y sonidos son capaces de transmitir tanto que a veces parecen valer más que las palabras.
Esta desigual cinta sobre una épica historia es una frustrante oportunidad perdida. Es un film que parece haber sido dividido por episodios y presenta defectos clave en el guión y la edición, o quizás en ambos.
Una experiencia cinematográfica deliberadamente opaca, en ocasiones letárgica, que puede que no cohesione de una manera totalmente satisfactoria, pero que muestra un talento y y originalidad definidos.
Editora y directora de fotografía al mismo tiempo, Wittmann se esfuerza por ensamblar fragmentos prometedores en un todo satisfactorio: un ejemplo de libro en la gran pantalla donde la ambición supera con creces la ejecución
Aunque la película destaca la complejidad y el arduo trabajo que implica el ballet, la idea que comunica es sencilla y se presenta de forma clara y directa.
Es una película accesible y competentemente profesional, que en ningún momento se acerca, ni lo pretende, a la brillantez cotidiana de su enigmático y volátil protagonista.
Una mirada fantasiosa y de ritmo lento sobre los mecanismos del proceso de paz en Irlanda del Norte. Las falencias en el guion y en la dirección convierten este filme en un vehículo que no está a la altura de las expectativas.