Es una película artística y, aunque Lanthimos tiene el derecho de desafiar y provocar, su enfoque distante hacia un enigma complicado la convierte en una experiencia difícil de soportar.
La cuarta obra de Nichols es notablemente contenida pero rica en creatividad. Su potencia proviene de un grupo de personajes que se aferran a sus convicciones, a pesar de que sus creencias permanezcan enigmáticas a lo largo de gran parte de su travesía.
La película de Alexandre Aja se aleja notablemente de su estilo habitual, presentando una trama más suave y menos aterradora. Desafortunadamente, esto le resta fuerza al resultado final.
Obra de gran ambición conceptual, esta película nos recuerda de manera conmovedora lo afortunados que somos de estar aquí, aunque ninguna película sea realmente un remedio para el suicidio.
La última propuesta inusual del director de 'Holy Motors' es un experimento valiente que, aunque no atraerá a todos, tiene el potencial de hacer que algunos lo defiendan con fervor.
Es sorprendente cómo un personaje tan singular como una concha con un ojo saltón y una voz peculiar puede ser el centro de una película. La encantadora creación de Jenny Slate logra ser completamente irresistible.
Los personajes como Elodie son demasiado pocos. Si la película transforma la manera en que las jóvenes dicen 'damisela', dejándolo atrás de la delicadeza y optando por un gruñido, habrá cumplido su propósito.
'The Wake' se adhiere en su mayor parte a la fórmula de los grandes estudios, aunque con mucho menor presupuesto, introduciendo a un puñado de potenciales víctimas antes de bombardearlas con espectaculares efectos digitales.
Un thriller de supervivencia poco hábil. Cage ya había colaborado con el director anteriormente, y este reencuentro parece más un favor que un proyecto emocionante. El actor no tiene muchas oportunidades para brillar en esta película.
'The End' es una película única que se destaca por su singularidad. Funciona como un mensaje enigmático, visible a simple vista, esperando que valientes exploradores lo descubran.
Un rico estudio sobre la inseguridad de los actores. Binoche deja al público con la sensación de haber presenciado algo precioso y raro, respondiendo al reto del guión de Assayas, al interpretar un personaje muy cercano a su alma.
El intento de Resnais en este juego puede no haber tenido éxito, pero resulta admirable ver a un cineasta casi nonagenario todavía abierto a la experimentación, algo que muchos de sus colegas más jóvenes no se atreverían a hacer.
La historia recuerda a las de películas dirigidas al público más joven, pero logra mantener su eficacia gracias a la excelente conexión entre las protagonistas.
El resultado es una obra que se siente desfasada. Es una película de acción que, si bien supera la media, carece de originalidad y se mantiene dentro de los límites tradicionales del género.
Esta obra inquietante presenta una metáfora visual que explora los aspectos más sombríos de nuestra adaptación social. Si el desenlace de la película hubiera sido efectivo, habríamos tenido que confrontar nuestros propios demonios.
La película carece de un villano trágico o de elementos con los que conectar emocionalmente, confiando en que sus sorpresas vergonzosas sean suficientes, cuando en realidad demuestran que una narración más breve y clara habría sido más efectiva.
Una película que se adentra en lo moral, confiando en la capacidad de la audiencia para imaginar. Sin embargo, llega un punto en el que Garland excede los límites, dejando a uno con la sensación de haber sido manipulado.