Judd Apatow presenta una película que destaca por su mediocridad, enfocándose en una historia que es aún menos interesante. La mayor parte del tiempo, nos hace revivir la tristeza que experimentamos durante el confinamiento.
Un ejercicio de género elegante, parecido a 'Mulholland Drive', 'Gemini' es un logro maduro y una señal de que el director tiene mucho que dar en el futuro.
Contiene uno de los pocos ejemplos en la memoria reciente en el que una diferencia de edad de casi una década, aunque notable, funciona en favor de la película.
Una adaptación cautivadora de Arnold Wesker. Esta producción independiente en blanco y negro, con sutiles destellos de color, combina una crítica social aguda con un estilo artístico audaz.
A pesar de que esta historia no cuenta con el mismo atractivo del crimen real, Ponciroli logra mantener nuestra atención gracias a su imaginación desbordante.
No será nominada a ningún Oscar, pero repite lo que Spielberg y Lucas hicieron por 'Raiders of the Lost Ark', sacando inspiración de un viejo género y puliendo sus tópicos para una nueva generación.
¿Cómo saber que la chispa ha desaparecido? Cuando tu última comedia romántica parece de televisión, carece de la poesía de una tarjeta de felicitación y suena más a un manual de autoayuda.
Es una comedia romántica gay de alto presupuesto y gran alcance, lo cual es un hecho notable. Sin embargo, parece que ha habido anteriores en el género. Aun así, la película muestra la confianza necesaria para presentar personajes queer que no necesariamente deberán ser del agrado de todos.
Valientemente sentimental en una época de ironía, la refrescante y articulada ofrece un romanticismo que se creía perdido desde los tiempos de Audrey Hepburn, para aquellos que aprecian tales finuras.
Varios intentos de reinvención del personaje de 007 han fracasado, presentando versiones que resultan poco convincentes. Sin embargo, la adaptación de Vaughn destaca, ya que logra dirigirse a un público adulto, lo que le otorga un mayor nivel de sofisticación.