No son solo las pistolas y los cuchillos, es la tensión que inunda las noches lluviosas, creando una atmósfera de claustrofobia. Se siente como estar atrapado entre dos paredes que se cierran lentamente a tu alrededor.
La película no presenta elementos novedosos, pero se apoya en el talento de sus actores. Will Patton y Mark O'Brien demuestran ser muy competentes en sus interpretaciones.
Las estrellas hacen que la acción fluya, y el director novel Ng Yuen-fai hace todo lo posible por mantener una atmósfera enérgica para sus estrellas, y la premisa, relativamente original, resulta atractiva de principio a fin.
Ofrece una premisa muy interesante que se construye gracias a una gran intensidad y a una atmósfera opresiva, lo que nos lleva a una conclusión sólida. No obstante, son los personajes los que más destacan.