Ralph Fiennes y Juliette Binoche vuelven a trabajar juntos en un drama que carece de emoción. A pesar de su talento, la película resulta ser un intento fallido por capturar el interés del espectador.
La animación no logra reflejar la esencia de los versos de Tolkien ni alcanza una profundidad mayor. Además, se siente limitada por estilos demasiado conocidos y una ejecución muy restringida.
Esta comedia romántica es un poco empalagosa, aunque cuenta con momentos entretenidos, siempre que estés dispuesto a aceptar una historia absurda y melodías poco inspiradoras.
A pesar de contar con algunos instantes genuinos de tensión racial, esta película resulta ser un recorrido trivial y repleto de clichés que no logra justificar su visualización.