A pesar de que The Batles no participaron directamente en la creación de esta película animada, su esencia única y su inspiradora creatividad se perciben en cada rincón del film.
A pesar de ser superior a su antecesora, no alcanza el nivel de la película original. Su principal fallo se refleja en la actuación de Craig Wasson, quien carece de carisma y resulta tan interesante como un plato de fideos.
El material de Murphy, que se apoya en estereotipos raciales y sexuales, puede ser considerado ofensivo por algunos, mientras que otros lo encuentran entretenido y divertido.