Una gran, gran película sobre gente muy, muy mala. Llena de brillantes interpretaciones e inolvidables efectos visuales, 'Nightmare Alley' se posiciona como una de las mejores del año.
Russell Crowe ofrece una interpretación sutil de un expolicía con demencia. Su actuación es el punto culminante de esta retorcida historia de detectives.
Las acrobacias que desafían a la muerte y la lógica son igual de espectaculares que siempre, pero la excesiva duración de la película pone a prueba la paciencia.
Aunque es divertido ver a Rita Moreno, Lily Tomlin, Jane Fonda y Sally Field pasándoselo en grande, a la comedia de la Super Bowl le faltan risas y le sobra Tom.
Los adinerados y odiosos huéspedes del complejo son más intrigantes en esta ocasión, mostrando un desastre humano que resulta fascinante y, en muchos casos, maravillosamente horribles.
Carente de guion e irregular, pero aun así, satisfactoria y tierna. Lo mejor es ver a todos de regreso en la misma habitación, después de tanto tiempo.
Heigl y Chalke brillan como dúo en esta serie. Sus personajes son tridimensionales, mientras que los secundarios carecen de desarrollo y no logran captar el interés del espectador.
Una secuela inteligente que nos recuerda por qué nos encanta la pandilla de 'Sex and the City'. Ofrece diálogos ingeniosos, drama competente y el estilo característico de Carrie, Charlotte y Miranda.
Un festival de chillidos insoportable y vergonzoso, muy poco divertido y mal grabado. Sorprendentemente, también es insensible, con algunas de las interpretaciones menos carismáticas que he visto.