Deer tiene un buen ojo para seleccionar los personajes que dan forma a una historia interesante. Ofrece un retrato perspicaz de la vida doméstica de los mohawk en el contexto de un conflicto moderno.
Una visión cándida de la experiencia de una persona al salir del armario, un documento humano que muestra la valentía y la resistencia de las personas queer que buscan huir de las etiquetas que se les imponen.
El punto fuerte del film es que logra simular la intimidad de una revelación, y la confianza que muestra Blair ante la cámara la convierte en un personaje inusualmente encantador.
Los directores Cristina Costantini y Kareem Tabsch presentan con afecto a Mercado como un héroe transgresor, pero el estilo del film es rígido y se apoya en exceso en las entrevistas.
Las metáforas son tan evidentes que la película queda presa de arquetipos y clichés. A diferencia del tigre, no hay quien abra la puerta hacia un universo cinematográfico más innovador.
El diseño de producción refleja un gran entusiasmo por la decoración de Halloween y sus destellos; a pesar de que el estilo es casi compensatorio, no logra sustituir la falta de terror.
Un thriller sin intrigas, donde cada aspecto que se presenta está rodeado de un aura de aburrimiento. Se detiene antes de llegar a alguna parte, prometiendo horrores que nunca resultan todo lo satisfactorio que debieran.
Aunque 'Tragedy Girls' está a la última en tweets y tecnología, su dinámica de instituto es convencional. Los estereotipos de género hacen que la película esté anclada en el pasado.