Su historia intrigante, una edición impecable y su cuidada estética la convierten en una de las películas más gratificantes visualmente de los últimos tiempos.
Bill Nighy y James Norton interpretan sus papeles en este drama biográfico que aborda el inicio de la fecundación in vitro, aunque parece que sus actuaciones carecen de emoción.
Algunas ideas son efectivas mientras que otras no logran conectar. Sin embargo, la utilización de cámaras múltiples aporta un toque de innovación a la narrativa.
Con ecos de 'Child's Play' y 'The Omen', esta nueva historia de terror sobre un pequeño androide asesino es muy entretenido, pero también muy escalofriante.
Andrew Garfield brilla en su actuación. La película presenta una experiencia única que puede resultar extraña para algunos, mientras que otros podrían sentirse confundidos. Sin embargo, hay quienes se verán completamente cautivados por su originalidad.
Como un campo para las reflexiones de Rohmer, resulta esencial, presentando sus pensamientos con una frescura y precisión inigualables, como si se estuvieran compartiendo por primera vez.
No logra convencer. Moore se siente limitada, con escasas posibilidades para desarrollar su personaje, que resulta ser más un ejercicio técnico que una interpretación memorable.
La obra más inusual de Anderson es realmente positiva. Los elementos visuales de la película son, incluso para su estilo, un derroche impresionante de creatividad.