Tras un comienzo potente, la narración se vuelve menos creíble y presenta algunos tropiezos creativos antes de llegar a un tramo final que carece de convicción.
No ofrece nada innovador ni un atisbo de originalidad a la trayectoria habitual de Rocky, lo que obliga al espectador a aceptar las convenciones y los recursos típicos del género.
Permaneciendo en plena forma cuando la mayoría de sus contemporáneos han colgado los guantes hace tiempo, Clint Eastwood reparte otro derechazo contundente con 'Million Dollar Baby'.
Stolevski amplía los clichés de zombis y brujería, en general limitados, para relacionarlos con un lugar real con un trasfondo cultural específico. Que la historia se centre en las mujeres fue una decisión arriesgada que triunfó.
Un mejunje que hace un uso altamente calculado de fantasía, destino, tabús, amor juvenil y fanfarria visual para atrapar al público en una red narrativa que es bastante ridícula.
Recalentar los ingredientes no oculta lo rancios que están. Escena tras escena intenta conseguir estimular, pero se vuelve plana al tiempo que nos acordamos de secuencias de otras películas previas en las que se hacían estas cosas mucho mejor.
Su elaboración es impresionante pero es poco envolvente. Su esplendor visual y su esencia de franquicia atraerán a las masas, pero dudo que 'Compass' alcance a 'Narnia' y mucho menos a la 'Tierra Media'.
Acción a raudales. Las elaboradas escenas físicas y los numerosos efectos especiales son testimonio de la gran inversión realizada, logrando un espectáculo visual que se traduce en un tipo de acción visceral y muy entretenida.
Una película impactante pero frustrante sobre la raza en una Oakland cambiante. Traiciona a los instintos que son a la vez realistas y fantásticos, profundos y banales.
Otra pieza de segunda categoría repleta de efectos especiales en 3D que se unirá al grupo de los posibles éxitos de taquilla del montón de porquerías del verano, que no hace falta que mencionemos.
Una comedia ingeniosa, surrealista y salvajemente errática. Se asemeja a 'Ghostbusters', pero imaginada como si hubiese sido dirigida por los hermanos Coen.
'Jockey' es modesta e íntima, sin duda, pero tiene una seguridad impresionante. Con un ritmo encantador y discreto que mantiene desde el principio y con unas interpretaciones de sus actores clave que son estupendas y auténticas.
Un film independiente excepcional. Una de las películas más sorprendentes que se hayan estrenado en Sundance, una evocación poética de una forma de vida en peligro.