Es una película vintage que vive plenamente su condición de clásico y debería funcionar con gran éxito entre el público contemporáneo de todas las edades.
Aunque está realizada con el estilo e inteligencia características del director, resulta algo distendida para el tema que aborda, lo que la convierte en repetitiva y agotadora en su segunda mitad.
El hecho de que si combinamos la edad de los tres actores que hacen más el tonto - Robert De Niro, Diane Keaton y Susan Sarandon - sumemos 202 años, pone la etiqueta a la película de juguete sexual para el público de Viagra.
Lo que podría haber sido una exposición salvaje y espantosa de experimentos tortuosos y corrupción corporal, es tratada con una sorprendente ligereza e incluso un toque juguetón.
Tras un comienzo potente, la narración se vuelve menos creíble y presenta algunos tropiezos creativos antes de llegar a un tramo final que carece de convicción.
Un mejunje que hace un uso altamente calculado de fantasía, destino, tabús, amor juvenil y fanfarria visual para atrapar al público en una red narrativa que es bastante ridícula.
Su elaboración es impresionante pero es poco envolvente. Su esplendor visual y su esencia de franquicia atraerán a las masas, pero dudo que 'Compass' alcance a 'Narnia' y mucho menos a la 'Tierra Media'.
Acción a raudales. Las elaboradas escenas físicas y los numerosos efectos especiales son testimonio de la gran inversión realizada, logrando un espectáculo visual que se traduce en un tipo de acción visceral y muy entretenida.
Otra pieza de segunda categoría repleta de efectos especiales en 3D que se unirá al grupo de los posibles éxitos de taquilla del montón de porquerías del verano, que no hace falta que mencionemos.
Una comedia ingeniosa, surrealista y salvajemente errática. Se asemeja a 'Ghostbusters', pero imaginada como si hubiese sido dirigida por los hermanos Coen.
Ciertamente resulta única en su campo por la belleza de su fotografía, los decorados, el vestuario y los efectos. Pero también tiene una trama convencional y no es sorprendente ni da nada de miedo.
'Upstream Color' es ciertamente algo que merece la pena ver si te interesa la técnica brillante, el montaje expresivo, la narrativa oblicua, la ficción especulativa oscurantista o el descubrimiento de una interesante actriz nueva.
Un triunfal regreso de una de las series favoritas de los niños del siglo pasado, con la mirada puesta en lograr su objetivo de contentar a los viejos fans además de ganar nuevos adeptos.